“La violencia desatada en México pone en evidencia la peligrosidad y el impacto de los grupos armados trasnacionales”
Así lo advirtió Andrés González Díaz, director del Centro de Paz y Seguridad de nuestra Casa de Estudios y también exembajador ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), quien analizó el impacto de este escenario en el equilibrio institucional mexicano y regional.
Las recientes olas de violencia desatadas en México tras la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, han vuelto a encender las alertas sobre el poder y la capacidad de reacción de los grupos armados vinculados al narcotráfico en la región. La ofensiva atribuida al Cártel de Jalisco Nueva Generación puesto en evidencia la dimensión transnacional del crimen organizado en América Latina.
El académico sostuvo que “la violencia desatada en México pone en evidencia la peligrosidad y el impacto de los grupos armados transnacionales en los mercados ilícitos, particularmente el de las drogas, pero también en otras economías ilegales que afectan a toda América Latina”. A su juicio, la actual coyuntura confirma que estas organizaciones han desarrollado redes de cooperación criminal que trascienden las fronteras nacionales.
En ese sentido, explicó que existe una articulación entre carteles mexicanos y grupos armados colombianos, especialmente el Clan del Golfo y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), con el objetivo de fortalecer el negocio del narcotráfico mediante el intercambio de capital, rutas, tecnología y logística. “Estamos frente a estructuras que operan como verdaderas corporaciones criminales, con capacidad de financiamiento, innovación tecnológica y expansión territorial”, advirtió.
Para González Díaz, uno de los principales riesgos tras la muerte de “El Mencho” es la eventual fragmentación interna del cartel y el surgimiento de disputas por el control de las operaciones, lo que podría traducirse en nuevos ciclos de violencia. El análisis plantea así un llamado a la acción regional en un momento en que la violencia asociada al crimen organizado vuelve a tensionar la estabilidad política y social de México y de toda América Latina.