Hacia una Universidad Digital: Evolución, madurez y proyección de la oferta educativa virtual en el Externado

La transformación digital en la educación superior no se limita al uso de nuevas tecnologías. Implica, sobre todo, un cambio cultural, organizacional y pedagógico sostenido. Diversos modelos internacionales como JISC (Reino Unido), EDUCAUSE (EE. UU.) y el Marco Europeo de Competencia Digital para Educadores (DigCompEdu)1 ofrecen marcos de referencia para entender esta evolución, desde sus primeras fases hasta niveles avanzados de madurez institucional.

Este artículo propone una mirada retrospectiva y prospectiva sobre el proceso vivido por la Universidad Externado de Colombia en el fortalecimiento de su ecosistema digital educativo, con el objetivo de consolidarse como un referente en Colombia.

2014–2019: De la operación técnica a una visión educativa digital institucional

Durante este período, el antiguo Centro de Educación Virtual dejó de ser un espacio meramente operativo para convertirse en el punto de partida de una estrategia institucional. Conformado por equipos interdisciplinarios –pedagogos, ingenieros e-learning, diseñadores, comunicadores y personal administrativo– el Centro consolidó estándares y procesos integrales. Su labor trascendió la producción de cursos: implementó procedimientos de acompañamiento a facultades, protocolos de diseño instruccional, líneas de servicio a docentes y estándares de calidad para los entornos virtuales.

En esta etapa se diseñaron programas virtuales e híbridos de posgrado, se activaron más de 140 aulas virtuales y se lanzaron MOOC2 en la plataforma MiriadaX, ampliando el alcance internacional de la Universidad. Además, se integraron plataformas y se promovió una cultura que reconocía las tecnologías digitales como aliadas de la docencia. La Universidad avanzó en la producción de contenidos educativos multiformato y en la consolidación de comunidades académicas en línea, con una clara visión de sostenibilidad.

Desde la mirada de JICS, este momento representa una madurez “en el desarrollo”, con estructuras organizativas emergentes. EDUCAUSE lo ubicaría en un nivel fundacional, caracterizado por una cultura de experimentación con liderazgo incipiente. Aunque el marco DigCompEdu aún no se aplicaba formalmente, ya se sentaban las bases para desarrollar competencias digitales docentes.

2019–2025: Transformación institucional, liderazgo y cultura digital

El lanzamiento de la Ruta Docente Digital (2018-2019) marcó un punto de inflexión en el proceso de transformación educativa del Externado. Esta estrategia formativa ha beneficiado a más de 3.000 docentes a través de más de 100 eventos anuales, impulsando la apropiación pedagógica de las TIC, fortaleciendo una comunidad académica activa y promoviendo el uso de insignias digitales como mecanismo de reconocimiento del aprendizaje entre pares.

La pandemia de 2020, que reconfiguró globalmente los sistemas educativos, representó un desafío sin precedentes al que la Universidad respondió con un liderazgo notable en el ámbito de la virtualidad, respondiendo ágilmente con acciones de formación, acompañamiento docente y diseño de recursos educativos. En este contexto, el entonces Centro de Educación Virtual (CEV), se fortaleció significativamente y en 2021 dio paso a la creación de la Dirección de Innovación Educativa Digital (DirInnova), consolidando así una nueva etapa institucional.

La transformación educativa digital se consolidó a través de espacios clave de intercambio y aprendizaje. Iniciativas como el Blog de la Comunidad Virtual Externadista, la revista digital e-Learning Externado –con más de 10 ediciones– y el evento anual e-Learning Externado, que en 2024 celebró su sexta versión, han funcionado como escenarios dinámicos de encuentro donde los docentes comparten experiencias, construyen lenguajes comunes y refuerzan tendencias pedagógicas promovidas por la Ruta Docente Digital.

Asimismo, se han consolidado espacios de diálogo y crecimiento profesional, con reconocimientos como el Concurso Docente Innovador y el Premio a la Experiencia Innovadora en el Aula, que cada año celebran las mejores prácticas en el uso educativo de las TIC.

A partir del 2021, DirInnova amplió su participación como conferencista y panelista en más de 19 eventos académicos, representando a la Universidad en espacios como RedÚnete3. Paralelamente, se intensificó la virtualización no solo de programas de posgrado, sino también de cursos de educación continuada, diplomados, nuevos MOOC y recursos editoriales digitales.

Este liderazgo institucional se cristalizó en el diseño de políticas como las de uso pedagógico de TIC en programas académicos de la Universidad, el Modelo de Educación para las modalidades híbrida y virtual, así como la creación de la Incubadora de Programas Formales en Modalidad Híbrida y Virtual. Está instancia interáreas ha facilitado la creación de programas nuevos, promoviendo modelos curriculares flexibles, pertinentes y con enfoque regional latinoamericano. Asimismo, articuló el modelo educativo para modalidades virtual e híbrida, estableciendo lineamientos curriculares y procedimientos integrados para el diseño, aprobación y acreditación de programas ante el MEN. De este modo, la estrategia de transformación digital se ha vinculado de forma estructural con el plan de desarrollo rectoral, la planeación académica, el aseguramiento de la calidad, la sostenibilidad financiera y la gestión interinstitucional.

En términos operativos, la Incubadora de Programas Formales en Modalidad Híbrida y Virtual se ha consolidado como una de las apuestas más estructuradas del período, al ofrecer un modelo de gestión interdisciplinario que integra áreas académicas, técnicas, administrativas y financieras. Este modelo articula un ciclo de selección, diseño, acompañamiento y evaluación de programas a través de un comité evaluador y un comité técnico designado por la Rectoría, con criterios de pertinencia, sostenibilidad y viabilidad académica. Entre 2020 y 2025, se ha gestionado el registro calificado de 12 programas ante el Ministerio de Educación Nacional (MEN), mientras que 10 nuevos programas se encuentran en fase de diseño curricular y elaboración de documentación.

Este proceso ha involucrado directamente a más de 170 personas entre docentes, coordinadores académicos, diseñadores instruccionales, asesores pedagógicos, productores de contenidos digitales, especialistas en aseguramiento de la calidad y equipos financieros y jurídicos. Además, se han realizado 29 estudios de prefactibilidad y mercado, lo que ha permitido seleccionar propuestas con mayor potencial de impacto educativo y sostenibilidad institucional.

Este modelo ha facilitado la transformación de prácticas curriculares tradicionales hacia enfoques modulares, flexibles, transdisciplinares e internacionalizados, alineados con las demandas del entorno regional latinoamericano.

Según la escala planteada por EDUCAUSE, la Universidad se encuentra en un entorno de madurez intermedia, con iniciativas digitales ampliamente adoptadas, políticas claras y mecanismos de gobernanza consolidados. Desde la perspectiva de JISC, el Externado ha logrado integrar la transformación digital a su cultura institucional. Y de acuerdo con DigCompEdu, una proporción significativa del profesorado alcanza un nivel intermedio (B1) en competencias digitales, con capacidad para rediseñar sus prácticas, crear recursos digitales y aplicar tecnologías emergentes con criterio pedagógico.

2026 en adelante: Gobernanza digital, personalización del aprendizaje y ecosistemas de innovación

En los próximos años, la Universidad Externado se enfrenta al reto de consolidar una transformación digital madura, no como una meta alcanzada, sino como una capacidad institucional permanente para adaptarse, innovar y responder con pertinencia a los cambios del entorno educativo. Este tránsito exige avanzar hacia una gobernanza digital estratégica, donde los datos, las tecnologías, las decisiones académicas y las estructuras de gestión se articulen de forma integrada y sostenible (JISC, 2019; EDUCAUSE, 2020).

Durante la última década, hemos tejido un ecosistema institucional que combina tecnologías emergentes, procesos pedagógicos, políticas de calidad, estructuras de apoyo y comunidades académicas activas. Este sistema ha permitido diversificar modalidades de formación, fortalecer competencias docentes, diseñar recursos multiformato y consolidar nuevas formas de enseñar y aprender. No obstante, este ecosistema debe ahora fortalecerse como una red flexible, viva y orientada por el aprendizaje institucional, capaz de escalar soluciones, anticipar transformaciones y sostener la innovación con propósito.

De acuerdo con el Informe Horizon 2023 (EDUCAUSE), algunas de las tendencias que marcarán el rumbo de la educación superior en los próximos años incluyen la personalización del aprendizaje a través de inteligencia artificial y analítica de datos, el fortalecimiento de microcredenciales como rutas formativas complementarias, la automatización de procesos institucionales, el desarrollo de experiencias inmersivas, y la atención al bienestar emocional de los estudiantes en entornos digitales.

Estas tendencias no nos son ajenas. De hecho, ya hemos avanzado en varias de estas direcciones, pero para sostener lo alcanzado y posicionarnos como referentes en el ámbito regional, será necesario consolidar acciones en torno a los siguientes ejes:

  • Diseñar un sistema específico de aseguramiento de calidad para programas virtuales, con criterios diferenciados que nos permitan responder mejor a las particularidades de estas modalidades (OCDE, 2022).
  • Fortalecer la personalización del aprendizaje, a través del seguimiento individualizado, el uso de sistemas de alerta temprana y trayectorias más flexibles, como lo recomiendan la UNESCO (2021) y el BID (2023).
  • Ampliar la oferta de microcredenciales y programas modulares, orientados a necesidades reales del entorno laboral y formativo, y articulados con procesos de formación a lo largo de la vida.
  • Incorporar herramientas de inteligencia artificial y tecnologías emergentes tanto en la producción como en la evaluación de contenidos, sin perder de vista el criterio pedagógico ni la responsabilidad ética de su uso.
  • Consolidar estrategias de bienestar y acompañamiento a estudiantes en entornos virtuales, reconociendo que la experiencia de formación va más allá del aula digital e involucra dimensiones personales, emocionales y sociales.
  • Fomentar una cultura institucional de innovación continua, en la que los equipos académicos y administrativos encuentren espacios reales para experimentar, evaluar, aprender y transformar.

Alcanzar estos objetivos también supone un esfuerzo interno en términos de fortalecimiento de capacidades, actualización de infraestructura, revisión de normativas, y desarrollo de una visión compartida que integre lo académico, lo tecnológico y lo humano. Como plantea el marco DigCompEdu (Redecker, 2017), los docentes en nivel C2 no solo manejan herramientas, sino que lideran procesos de innovación pedagógica, evalúan su impacto y participan activamente en redes profesionales.

Desde una perspectiva latinoamericana, organismos como la UNESCO y el BID coinciden en señalar que las universidades que aspiren a ser relevantes en los próximos años deberán apostar por modelos educativos más abiertos, flexibles, inclusivos y colaborativos (UNESCO IESALC, 2022; BID, 2023). En este marco, el Externado tiene una oportunidad clara de liderazgo, no solo por lo que ha construido, sino por la manera en que ha sabido articular su transformación con un sentido ético, pedagógico e institucional.

La Dirección de Innovación Educativa Digital seguirá cumpliendo un papel clave en este camino, articulando procesos, fortaleciendo capacidades, generando evidencia para la toma de decisiones, y promoviendo una cultura de innovación responsable y sostenida. La transformación digital ya no es una línea de trabajo: es parte de nuestra identidad como Universidad que piensa, aprende y se transforma desde lo humano.


1 JICS (Joint Information Systms Committee), EDUCASE y DigCompEdu son marcos internacionales que orientan a las instituciones en el desarrollo estratégico de capacidades digitales: desde la infraestructura y gobernanza, hasta la formación de los docentes y la innovación pedagógica.
2Un MOOC (Massive Open Online Course) es un curso en línea, abierto y masivo, diseñado para ofrecer formación a gran escala, generalmente de forma gratuita, y se imparte a través de plataformas digitales accesibles desde cualquier lugar del mundo.
3RedÚnete: Red Universitaria para la Educación con Tecnología. Un colectivo de instituciones de educación superior, de titularidad y características diversas de Colombia y de España.


Bibliografía:

Banco Interamericano de Desarrollo – BID. (2023). Universidades del futuro: Innovación, flexibilidad y pertinencia en América Latina. BID Educación. https://www.iadb.org/es/sectores/educacion

EDUCAUSE. (2020). 2020 EDUCAUSE Horizon Report: Teaching and Learning Edition. EDUCAUSE. https://library.educause.edu/resources/2020/3/2020-educause-horizon-report-teaching-and-learning-edition

EDUCAUSE. (2023). 2023 EDUCAUSE Horizon Report: Holistic Student Experience Edition.
EDUCAUSE. https://library.educause.edu/resources/2023/3/2023-educause-horizon-report-student-experience-edition

JISC. (2019). Digital leadership in HE: Improving student outcomes through technology. https://www.jisc.ac.uk/reports/digital-leadership-in-he

Redecker, C. (2017). European Framework for the Digital Competence of Educators: DigCompEdu. Publications Office of the European Union. https://publications.jrc.ec.europa.eu/repository/handle/JRC107466

OCDE. (2022). How can universities become more resilient to future shocks? OECD Education and Skills Today. https://oecdedutoday.com/universities-resilient-future-shocks/

UNESCO IESALC. (2022). Higher Education in Latin America and the Caribbean: Challenges and Perspectives. Instituto Internacional de la UNESCO para la Educación Superior en América Latina y el Caribe. https://www.iesalc.unesco.org/

140 años de historia