En el Externado profundizamos sobre los principios fundamentales del arbitraje

El Departamento de Derecho de los Negocios de nuestra Casa de Estudios celebró con éxito sus IX Jornadas de Arbitraje.

Desde 2016, este evento se ha consolidado como un foro esencial y de los más importantes de la región, para el debate y la actualización en temas cruciales de esta área del derecho en lo que respecta a profesionales, árbitros y estudiantes.

El arbitraje basa su legitimidad en un sólido entramado de principios. Sin su observancia, no es posible garantizar la validez del pacto, la equidad del procedimiento ni la legitimidad de la decisión arbitral. Sin embargo, existe una tendencia a verlos como meras declaraciones abstractas, distantes de la realidad de cada caso concreto. Esta perspectiva es incorrecta, pues los principios pueden cambiar el curso sustancial de las controversias.

El rector Hernando Parra Nieto insistió en la importancia de profundizar el análisis académico y de procedimiento de mecanismos como el arbitraje para la resolución efectiva de controversias.

“El tema que nos reúne este año constituye una invitación a volver a lo esencial. En el debate jurídico actual solemos centrarnos en reglas, procedimientos y técnicas, pero olvidamos que, detrás de cada una de esas herramientas, hay principios que justifican y legitiman lo que hacemos. Y esos principios no son accesorios: son el corazón mismo del arbitraje”, sostuvo.

Para el profesor Ramiro Bejarano, director del Departamento de Derecho Procesal, la mixtura entre lo sustancial y lo procedimental en el arbitraje es necesaria para tener unos trámites justos.

“La confianza y legitimidad del arbitraje descansan en principios que trascienden fronteras y tradiciones. Hablar de principios no es un ejercicio retórico, es recordar que orientan la actuación de árbitros y partes, y el control que ejercen los jueces en la anulación y el reconocimiento del IUS. La autonomía privada y el impacto arbitral hacen posible las garantías debido proceso”, señaló.

Este año Las IX Jornadas propusieron un enfoque marcadamente práctico y crítico. El objetivo fue explorar el por qué y, fundamentalmente, el cómo estos principios se aplican diariamente en cada actuación y decisión de un tribunal. Se buscó trascender la teoría hacia la aplicación real.

“El propósito de esta novena edición fue reforzar la base teórica y fundamental de la institución arbitral. También se puso un énfasis práctico al someter los principios a prueba frente a los dilemas cotidianos que enfrentan árbitros, abogados y partes”, destacó Diana Correa, docente del Departamento de Derecho de los Negocios y organizadora del evento.

Desde el Externado estamos convencidos que el arbitraje no es únicamente un mecanismo de resolución de controversias, sino un laboratorio permanente donde se pone a prueba la calidad de nuestras instituciones, de nuestra ética profesional y de nuestra capacidad de diálogo.

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