Existe la urgencia de establecer puentes institucionales sólidos entre el derecho agrario y la realidad de las comunidades
Con un enérgico llamado a la reflexión académica y política sobre la gobernanza rural y el futuro de la justicia agraria en América Latina, el Departamento de Derecho del Medio Ambiente y de Tierras de nuestra Casa de Estudios dio cierre a sus ‘X Jornadas Internacionales en Derecho de Tierras’, consolidadas como el escenario de debate más prestigioso del país en esta materia.
Durante las intensas sesiones de este encuentro internacional, se dieron cita destacadas(os) expertas(os), magistradas(os), tomadores de decisiones del orden gubernamental y líderes sociales. El propósito central fue desentrañar los complejos desafíos institucionales que giran en torno a la propiedad rural, la seguridad jurídica del territorio y el balance del agro tras diez años de la firma del punto 1 del Acuerdo de Paz, referente a la Reforma Rural Integral.
La apertura del evento estuvo liderada por el rector de la Universidad Externado de Colombia, Hernando Parra Nieto. Quien, en su discurso de instalación, resaltó el compromiso inquebrantable e histórico de la institución con el diseño de propuestas viables para la paz y el desarrollo social desde el rigor jurídico.
“Estas jornadas son la expresión de ese compromiso: un espacio donde la investigación rigurosa y el debate franco producen conocimiento útil para quienes toman decisiones, para quienes las implementan y para quienes las padecen o se benefician de ellas”, precisó.
Por su parte, Carolina Montes, directora del Departamento de Derecho del Medio Ambiente y de Tierras, expuso que el principal objetivo de este décimo encuentro fue ponderar con ojo analítico las deudas acumuladas tras una década de vigencia de las directrices de paz enfocadas en el campo.
“A 10 años de acuerdo, Colombia le debe una respuesta clara al campo y el derecho de tierras tiene la responsabilidad de no quedarse al margen de esta discusión. Estas jornadas serán entonces no solo un foro de reflexión, sino un acto de compromiso colectivo con la paz que aún estamos construyendo”, señaló.
A lo largo de los dos días, la robusta agenda académica se estructuró a partir de paneles transversales que abordaron con rigurosidad técnica tres grandes campos fundamentales para el desarrollo del territorio:
- El primer eje analizó la seguridad jurídica de la tenencia de la tierra, contrastando los mecanismos de titulación y propiedad actuales frente a los índices de informalidad histórica que aún aquejan a los productores agrarios.
- El segundo se centró en la jurisprudencia agraria, evaluando el rol crucial de los tribunales especializados y los jueces en el restablecimiento de los derechos territoriales y la resolución pacífica de controversias.
- El tercer campo abordó las dinámicas socioambientales del ordenamiento territorial, sopesando la imperiosa necesidad de equilibrar la producción agropecuaria con la conservación de los ecosistemas estratégicos. Asimismo, se discutieron los retos que impone el cambio climático en los sistemas productivos del agro.
Uno de los mayores consensos alcanzados durante las ponencias fue la urgencia de establecer puentes institucionales sólidos entre el derecho agrario codificado y las realidades de las comunidades campesinas y grupos étnicos, como afrodescendientes e indígenas. Los participantes coincidieron en que la superación de los conflictos de tierras históricos en Colombia demanda fórmulas heterogéneas y pluralistas.
Estas soluciones deben ser capaces de reconocer las particularidades geográficas y culturales de las poblaciones rurales desfavorecidas. Gracias a una nutrida delegación de docentes invitadas(os) procedentes de diversas latitudes del mundo, las jornadas enriquecieron su perspectiva mediante el derecho comparado, analizando cómo operan los sistemas de tierras en otros ámbitos internacionales.
Este espacio ya tradicional en nuestra Universidad, busca la articulación de foros democráticos donde la técnica legal dialoga de manera directa con las transformaciones del territorio.
Las memorias de este encuentro internacional servirán como insumo fundamental para la formulación de futuras políticas públicas y el fortalecimiento de la doctrina del Derecho de Tierras en toda la región latinoamericana.