Los docentes Manuel Salge y Daniel Aguilar presentaron su libro “Un Crisantemo en el Caribe”
Publicado bajo el sello de Ediciones Uniandes y el Instituto Confucio Uniandes, el libro propone una narración gráfica que articula investigación histórica, divulgación académica y relato visual para explorar las conexiones tempranas entre China, Europa y América en la configuración del mercado global moderno, tomando como punto de partida el naufragio del galeón San José y los objetos hallados en su interior.
“Este proyecto surge a partir de un interés por las historias relacionadas con el galeón San José, puntualmente en lo que se refiere a la historia de las cosas y la biografía de los objetos que nos rodean. El estudio de la carga del galeón ofrece una mirada al pasado y un escenario único para estudiar y conocer más sobre la vida, los objetos y las relaciones de principios del siglo XVIII”, afirma Salge.
En este contexto, los docentes e investigadores de la Facultad de Comunicación y Periodismo, Manuel Salge y Daniel Aguilar, relatan la historia de los intercambios comerciales, culturales y materiales que, siglos atrás, conectaron Asia, Europa y América mediante complejas rutas transoceánicas, muchas de ellas atravesadas por los conflictos de la época, a través de la voz de sus carismáticas protagonistas.
“Los personajes centrales de esta historia son femeninos: la abuela Pipa y su nieta. Claramente, en ellas hay ecos de personas conocidas y muy queridas: la sabiduría de la abuela y la curiosidad de la nieta. Más allá de esto, la idea es que todos los lectores puedan identificarse, despertar su niño interior y su espíritu aventurero. En síntesis, son personajes entrañables, llenos de amor y cariño”, explica Salge.
Así, la obra no se limita a una simple cronología de hechos históricos, sino que propone una lectura accesible y visual de procesos globales de larga duración, mostrando cómo el viaje de una tacita de porcelana de la China de Jingdezhen, probablemente a finales del siglo XVII, permite comprender fenómenos estructurales de la historia económica y cultural mundial que terminaron desembocando en las playas de Cartagena de Indias.
“La cerámica es importante, pero es tan sólo un nivel de lectura del texto. Es decir, la novela puede leerse como el resultado de una investigación histórica sobre la guerra de sucesión española, la primera globalización, la carga del galeón y correspondientemente de la historia de las tazas de porcelana; pero al mismo tiempo puede leerse como la historia de aventura, la historia de un viaje entre una abuela y su nieta es la historia de los afectos y las relaciones emocionales entre objetos queridos e historias familiares”, señala Aguilar.
Esta obra consolida la presencia de los docentes en escenarios de producción editorial y divulgación académica, destacando su apuesta por la creación de proyectos que integran investigación, narrativa y circulación pública del conocimiento desde formatos innovadores e interdisciplinarios como la novela gráfica.
“El ejercicio de traducción del guion a un relato gráfico se realizó con una técnica novedosa. Se decidió que la historia se ilustraría a medida que se iba leyendo. Es decir, Daniel Aguilar, ilustrador de esta historia, iba plasmando las emociones, los giros y las sorpresas que el texto le transmitía a medida que avanzaba en su lectura.
Cabe anotar que la presentación gráfica también incluyó un proceso de revisión para garantizar que las ilustraciones correspondieran a la realidad y evitar errores o anacronismos. Para ello fue valiosa la revisión realizada por la doctora Dong, directora china del Instituto Confucio de la Universidad de Los Andes, afirma Aguilar.