Deseo de un niño

Solía visitarla cada vez que podía, la conocí por mi prima que se la pasaba todo el día hablando de ella, de lo linda que era, de la infinidad de cosas que tenía y de todo lo que le beneficiaba.

Dediqué dos años para saber todo sobre ella, en ese tiempo les hablaba a todos sobre ella, recuerdo que le decía a mi papá mis deseos por ella y él tratando de no bajarme tanto la ilusión, sólo me decía que si quería eso tendría que esforzarme mucho porque un objetivo así sería difícil de conseguir.

Aunque apenas estaba haciendo noveno de bachillerato en un colegio de un pequeño municipio que estaba seguro que de seguir ahí mis opciones iban a ser más limitadas. Tenía ese deseo de salir de ahí, no del municipio, pero sí de ese colegio, pero sabía que para cumplir ese deseo debía abandonar el municipio. Bogotá es una gran ciudad y estaría más cerca de ella, que era lo que más deseaba. Ahora estaba a poca distancia y solía visitarla cada vez que podía y cada vez que la veía y la recorría me convencía que quería estudiar en esa universidad.

Después de terminar el bachillerato y rechazar dos becas por el deseo de ser becado en la universidad que quería; logré entrar y fue una de las decisiones más fáciles que he tomado. Creo que siempre estuve seguro de dónde quería estudiar mi carrera de Comunicación Social – Periodismo. Digo que la decisión fue fácil porque cuando obtuve la beca me dieron la opción de escoger cualquier universidad y me dieron cinco días para dar mi respuesta y envíe la documentación y la decisión esa misma tarde.

Ahora, después de un par de semestres sigo con mi misma posición, verla desde fuera, desde un invitado es un poco diferente de verla siendo estudiante, pero las grandes expectativas que tenía como invitado siguen siendo las mismas ahora como estudiante.

Me podré haber equivocado en muchas cosas, pero jamás de haber elegido a la Universidad Externado de Colombia.

Johan Sebastian Moreno Vallejo

140 años de historia