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Gobiernos que forman ciudadanos felices y espirituales

La Facultad de Finanzas, Gobierno y Relaciones Internacionales invitó a Sonam Tobgyal, director adjunto de investigación de la Comisión de Felicidad Nacional de Bután, para hablar del desarrollo del índice de felicidad.

¿Se imagina un país donde lo más importante para los gobernantes sea la felicidad de sus ciudadanos? Bután, ubicado en el sur de Asia, tiene consignado en su Constitución que a todos los butaneses se les debe garantizar esa condición.

El desarrollo del concepto de Felicidad Nacional Bruta comenzó en 1961, cuando, empezando desde cero, este país empezó a construir sus raíces y una cultura marcada por el budismo. El concepto de felicidad ha estado presente desde hace 400 años, pero en la política apareció en 1971 cuando llegó al trono el cuarto rey de Bután que, con 17 años y siendo uno de los más jóvenes del mundo, dijo: “para que avancemos, y mi gente sea próspera, vamos a basar nuestro país en la felicidad y no en el dinero”.

Sonam Tobgyal cuenta que este fue el inicio de la creación de un país de y para los ciudadanos. En el 2008 se dejó atrás la monarquía y se pasó a un sistema democrático en el que se expidió una Constitución que estipula que el Estado debe velar por la felicidad de los butaneses y que la manera de medir esta condición es el índice de Felicidad Nacional Bruta (FNB).

“La FNB se pactó entonces como un desarrollo holístico que trata de lograr el bienestar máximo social sin dañar el medio ambiente, sin perder la herencia cultural, sin causar estrés, con espiritualidad y los valores budistas; es encontrar el equilibrio entre la necesidad económica y la no económica”, apuntó Tobgyal. “La felicidad es una mezcla de necesidades subjetivas y objetivas y el Gobierno está en la obligación de otorgarle las dos a sus ciudadanos”, agregó.

Según el Director Adjunto de Investigación de la Comisión de Felicidad Nacional de Bután, el Gobierno no rechaza el progreso económico, pero tampoco se preocupa por ser un país rico. Por lo anterior, siempre han puesto el FNB por encima del PIB (Producto Interno Bruto).

Actualmente, la Felicidad Nacional Bruta se basa en 9 valores normativos los cuales se dividen en 33 índices que tienen 129 indicadores:

  1. Bienestar psicológico.
  2. Salud física y mental.
  3. Usos del tiempo.
  4. Educación.
  5. Diversidad cultural y resiliencia.
  6. Buen gobierno.
  7. Buenas relaciones entre las comunidades.
  8. Diversidad ecológica.
  9. Estándares de vida.

Lo anterior, el Gobierno Nacional de Bután lo mide por medio de encuestas que generan umbrales de suficiencia y de felicidad; esta última se dimensiona preguntando a los ciudadanos si son infelices, casi felices, muy felices y profundamente felices; además, deben completar un extenso formulario donde se cuestiona sobre las nueve normativas antes impuestas.

“Nuestra tarea es medir desde cada persona y cada hogar. Utilizamos diferentes operaciones y técnicas de estadísticas para lograr los resultados y mejorar en nuestro objetivo de que todos nuestros ciudadanos sean felices”, cuenta el director adjunto de investigación de la Comisión de Felicidad Nacional de Bután.

Durante el encuentro, Sonam Tobgyal también presentó a los asistentes los aspectos más importantes de su país como su vestuario tradicional, la práctica del deporte y el modelo económico, además de destacar la importancia de que Colombia se adhiera a buscar un modelo de felicidad, en especial por la coyuntura en la que se encuentra de posconflicto.

Esta charla se realizó en el marco de la estrategia de fortalecimiento de las relaciones entre Colombia y Asia, dentro de la cual la Agencia Presidencial de Cooperación Internacional invitó a diferentes países asiáticos a un intercambio de ideas y experiencias en temas de desarrollo social y construcción de paz.