“El problema de la inseguridad alimentaria no es la disponibilidad de alimentos sino la accesibilidad”: FAO

Con esta sentencia de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), se inició el foro internacional: “Abastecimiento alimentario: dinamización económica y social de las regiones”, organizado por la Región Administrativa y de Planeación Especial (RAP-E), y La Facultad de Finanzas, Gobierno y Relaciones Internacionales del Externado.

Según las Naciones Unidas, en Colombia la falta de políticas para mejorar el acceso a los alimentos y la constitución de sistemas agroalimentarios sostenibles e inclusivos, son los puntos a combatir para mejorar la seguridad alimentaria.

Sobre este particular, Fernando Flórez, Gerente de la RAP-E, dio a conocer el primer Plan de Abastecimiento Alimentario para la región central del país, que comprende los departamentos de Boyacá, Cundinamarca, Meta, Huila, Tolima y la ciudad de Bogotá, y busca consolidar un sistema de alimentos eficiente, sostenible y saludable para el primer núcleo poblacional de Colombia.

“Desde la RAP-E se adelantan acciones para lograr la diversificación productiva, modernización del campo, transformación de la logística, reducción del impacto ambiental y los volúmenes de pérdidas y desperdicio de alimentos en la región central y, en general, en el país”, precisó Fernando Flórez.

El evento se dividió en 2 paneles en los que expertos nacionales e internacionales analizaron los modelos de abastecimiento y políticas de seguridad alimentaria en el país.

La primera discusión buscó responder a la pregunta ¿cómo hacer viable y rentable un modelo de distribución de alimentos?; en ella participaron los expertos Eugenia Carrara, representante de Rungis (Francia); María González Pastor, representante de Red Mercas (España); Andrés Jiménez, gerente de Nuevos Sectores de la organización Logyca (Colombia), y estuvo moderado por la docente de la Universidad Externado, Martha Gómez Lee.

En este panel se socializaron las experiencias de España, Francia y Colombia, en materia de logística y distribución de alimentos que se caracterizan por actuar en red.

“La parte social es indispensable para todos los Estados, se debe preparar a jóvenes y adultos, para que se conviertan en empresarios agroalimentarios, es indispensable devolver a la sociedad algo de lo que nos han dado. Los productos alimentarios son fundamentales para nuestra supervivencia y por eso deben tener un estatus especial, es importante que entendamos las capacidades de todos los actores del abastecimiento para entender la articulación de acciones y disminuir la presencia de intermediarios. Es necesario conectar al campo con el consumidor final”, concluyeron los conferencistas.

El segundo panel denominado: “Estrategias de alternativas para la comercialización de alimentos”, estuvo compuesto por Juan Gominola, jefe de proyectos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA – Argentina); Juan Carlos Buitrago, director de la Asociación de Banco del Alimentos de Colombia; Libardo Asprilla, director del Instituto para la Economía Social (IPES – Bogotá DC), y moderado por Herman Amaya Téllez, docente de la Universidad Externado de Colombia.

En esta parte del foro se presentaron las experiencias de abastecimiento y seguridad alimentaria de Alma Rural de Argentina y los procesos de transformación de las Plazas de mercado en Bogotá.

“La idea de los proyectos como Alma Rural o las Plazas de Mercado, es que todos los que vayan a comprar entiendan que cada producto trae un valor cultural agregado, que tras su compra hay productores, tradiciones, paisajes, que hacen parte de las dinámicas de territorialidad e identidad de cada región”, precisó Juan Gominola jefe de proyectos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria de Argentina.

Para concluir, Juan Carlos Buitrago, director de la Asociación de Banco del Alimentos de Colombia, sostuvo que “nuestro problema no es de disponibilidad de alimentos, es más bien de acceso a los alimentos, por eso buscamos rescatar alimentos, para llevarle comida a 1.635.000 personas que se encuentran en condición de vulnerabilidad tras la pandemia del Coronavirus”.