Planes
de Emergencias
Notas
"DESARROLLO
DE UN PLAN DE EMERGENCIA"
Guías
y Notas -
HTML
y PDF versiones
* Guía y
Nota Técnica para sesion 1:
Programa
de Estudios: Desarrollo
de un Plan de Emergencia. : Preparacion
ante Emergencias y las políticas institucionales. -Guía
de EnseñanzaPrimera sesión - PDF
Introducción
a Preparaciones ante Emergencias y Políticas institucionales.
Nota tecnica - PDF
* Guía y
Nota Técnica para sesion 2:
Programa
de Estudios: Desarrollo de un Plan de Emergencia. Guía de Enseñanza
Segunda sesión Organización del Personal Durante
una Emergencia - PDF
Organización
del Personal durante una Emergencia
Nota Técnica - PDF
* Guía y
Nota Técnica para sesion 3:
Programa
de Estudios: Desarrollo de un Plan de Emergencia. Comunicaciones
de Emergencia y Problemas Logísticos
Guía
de Enseñanza Tercera sesión - PDF
Comunicaciones
de Emergencia y Problemas Logísticos
Nota Técnica
- PDF
* Guía y
Nota Técnica para sesion 4:
Programa
de Estudios: Desarrollo de un Plan de Emergencia. Capacitación
del Personal para Responder ante una Emergencia - Guía de Enseñanza Cuarta sesión - PDF
Capacitación
del Personal para Responder ante una Emergencia
Nota
Técnica - PDF
* Guía y
Nota Técnica para sesion 5:
Programa
de Estudios: Desarrollo de un Plan de Emergencia. Poniendo a Prueba
el Plan de Emergencia
Guía
de Enseñanza Quinta sesión - PDF
Poniendo
a prueba el Plan de Emergencia
Nota
T écnica - PDF
* Guía y
Nota Técnica para sesion 6:
Programa
de Estudios: Desarrollo de un Plan de Emergencia. Superando Obstáculos
Institucionales en el Proceso de Planificación de Emergencia
Guía de Enseñanza Sexta sesión - PDF
Superando
Obstáculos Institucionales en el Proceso de Planificación
de Emergencia
Nota Técnica - PDF
*
Guía y Nota Técnica para sesion 1:
Programa
de Estudios:
Desarrollo
de un Plan de Emergencia. Guía de EnseñanzaPrimera sesión:
Preparacion ante Emergencias y las políticas institucionales.
Instructor principal:
Wilbur Faulk
Otro/a (s) instructor/a(s):
Descripción
de la sesión: Durante esta sesión los participantes conocerán
qué es un plan de emergencia, su importancia y proceso de creación.
También se incluirán algunos elementos de las políticas
institucionales que probablemente estén involucrados en el proceso,
comenzando por la necesidad de tener un organigrama para responder ante
emergencias. Esta sesión es la piedra angular del proceso de planificación.
Objetivos del aprendizaje:
Como resultado de
esta sesión los participantes deberían:
* Comprender los principales
aspectos de las políticas institucionales que pueden dificultar
la formulación de un plan de emergencia.
* Conocer la definición de un plan de emergencia, sus componentes
y la importancia de incluir representantes de todos los departamentos
en el comité que lo creará y pondrá en práctica.
* Reconocer la importancia de llevar a cabo una evaluación de riesgos
o análisis de vulnerabilidades antes de crear un plan de emergencia
y estar capacitado para coordinar dicha investigación.
* Estar en condiciones de afrontar la coordinación del proceso
de creación de un plan de emergencia con miembros claves de su
organización.
* Conocer la terminología básica que se usa en situaciones
de emergencia y comenzar a usar dichos términos durante la sesión
y en sus actividades futuras.
Sugerencias para
trabajos previos:
Antes de asistir
al taller, los participantes deben realizar algunas de las actividades
que se indican a continuación:
1. Leer los capítulos
correspondientes indicados en la bibliografía de consulta (véase
más adelante).
2. Traer información acerca del tamaño, tipo y estructura
actual de su organización.
3. Prepararse para comentar acerca de los elementos de las políticas
de la institución u otros que pueden dificultar una respuesta oportuna
en una situación de emergencia grave.
4. Buscar personas en su institución o en otras entidades de la
zona que se enfrenten a problemas similares de preparación para
emergencias o que estén interesados en trabajar sobre este tema.
5. Traer folletos pertinentes de entidades de la zona y/o publicaciones
referentes a este tema.
Sugerencias para
trabajos posteriores:
Después de
haber finalizado el taller, considere solicitar a los participantes que:
1. Trabajen con colegas
de su propia institución y comiencen a crear un organigrama básico
para emergencias que refleje el orden jerárquico correspondiente.
2. Preparen una lista de las políticas institucionales que están
relacionados con las emergencias que podría enfrentar la organización
y comiencen a buscar una forma de afrontarlas.
3. Formen un pequeño equipo de colegas para llevar a cabo una evaluación
de los riesgos de su institución y con esa información confeccionen
una lista de riesgos y vulnerabilidades en orden de prioridad.
4. Establezcan y mantengan relaciones de trabajo con el departamento de
bomberos de la zona y autoridades de la Cruz Roja. Infórmenles
acerca de la iniciativa de crear un plan de emergencia y soliciten su
colaboración.
Material a ser
entregado:
* Ejemplo de Organigrama(s)
de Respuesta ante Emergencias
* Ejemplo de evaluación de riesgos para entidades culturales
* Ejemplo de Procedimientos de Emergencia para el Personal
* Terminología de Situaciones de Emergencia
Bibliografía
de consulta
Building an Emergency
Plan, A Guide for Museums and Other Cultural Institutions, Autoras: Valerie
Dorge y Sharon L. Jones; capítulo 2
Museum Security and
Protection, A Handbook for Cultural Institutions, Autor: ICOM y el International
Committee on Museum Security; capítulo 12
Metodología:
El tema de esta sesión
se puede cubrir a través de:
* Presentación
* Debate en grupos
* Material a ser entregado
* Diapositivas
ALGUNAS SUGERENCIAS
Y PREGUNTAS QUE SE PUEDEN PLANTEAR DURANTE LA SESIÓN:
En una entidad cultural,
¿Cuáles son las tres prioridades más importantes
en una emergencia grave que ocurre de manera repentina e inesperada?
Sugerencia: Es importante
destacar la necesidad de establecer prioridades para la creación
y puesta en práctica de un plan de emergencia. Decidir cuáles
objetos son más valiosos que otros, constituye una
tarea difícil, porque pueden surgir puntos de vista muy discrepantes.
Los participantes deben estar preparados y tener presente la posibilidad
de ese tipo de dificultad cuando regresen a sus trabajos.
¿En una catástrofe
regional: Qué es más importante, la situación en
el trabajo o la situación en sus hogares?
¿Es mejor capacitar
al personal para extinguir un fuego menor o mover un objeto que corre
riesgo?
Sugerencia: La respuesta
a esta última pregunta probablemente se decida basándose
en la experiencia y criterios de cada persona. Si bien no existe una respuesta
correcta, al contar con el tiempo y dinero para una sola sesión
de capacitación formal, se podría argumentar que debería
elegirse la capacitación del personal en el uso de un extintor
de fuego; ese conocimiento podría evitar o prevenir que alguien
sufra lesiones o que las colecciones se dañen. Es preferible controlar
el fuego en lugar de mover objetos y reparar daños.
¿Cómo
definirían un plan de emergencia? ¿Cuáles son sus
componentes principales y cómo se conectan? ¿Es esencial
contar con todos los componentes para que el plan sea eficaz?
¿Cuál
sería su consejo si uno o dos de los colegas en su museo le preguntarán
si deberían preparar un plan y distribuírselo al personal?
¿Cuáles serían las ventajas y desventajas al proceder
así?
Definan las diferencias
entre prevención, preparación, respuesta y recuperación
ante una emergencia.
Sugerencia: Un paso
importante en el proceso de planificación para emergencias es entender
el lenguaje que usan los profesionales en este campo. La lista de términos
que se emplean en este curso no cubre todos los aspectos a los que se
enfrentarán los participantes, pero les dará un punto de
partida. Se debería solicitar a los participantes que actualicen
esta lista a medida que tengan reuniones con planificadores nacionales
y regionales y que sigan investigando este tema por Internet.
Es una buena idea
alentar a los participantes a seguir ampliando su lista de términos.
El campo de la preparación ante emergencias es dinámico
y se espera que adquiera más importancia en los próximos
años.
EJERCICIO PRÁCTICO:
Una pregunta que se
suscita muy a menudo es, ¿el personal debería portar credenciales
para que la policía y el personal del departamento de bomberos
les permitan ingresar en la zona de la catástrofe? Como instructor
quizás desee considerar la posibilidad de proporcionar muestras
de credenciales e información básica acerca de cómo
hacerlas de manera sencilla y económica. Hable con los participantes
y si su institución las adopta, tendrá que supervisar la
emisión de las credenciales y recuperarlas cuando un empleado renuncie
a su trabajo.
Introducción
a Preparaciones ante Emergencias y Políticas institucionales.
Nota Técnica
Autor: Wilbur Faulk
Comprender que algunas
políticas básicas pueden ofrecer dificultades a la institución
cuando se formula un plan de emergencia
El tema de las preparaciones
ante emergencias es muy emocional. En general, la mayoría de las
personas no quieren pensar en catástrofes y si se añade
la necesidad de ubicar a nuestras familias y las expectativas de nuestros
empleadores en un orden de prioridad, se vuelve aún más
difícil. Al formular un plan de emergencia debemos recordar que
salvar vidas debe ser la primera prioridad y que la propiedad está
en segundo lugar. No obstante, debido a que somos responsables por nuestro
patrimonio cultural, muchos profesionales de nuestras entidades culturales
valoran más las colecciones que la vida misma. Esta situación
se tiene que entender y de este importante criterio se debe discutir con
el personal.
Algunas de las preguntas
que Uds. y su institución tendrán que plantearse son:
¿El personal
entiende la política de liderazgo de la institución con
respecto a situaciones que puedan surgir durante una emergencia?
¿Se entiende
claramente cómo asignarle prioridad a la posibilidad de pérdida
de vidas humanas vs. pérdida de colecciones valiosas?
¿ El personal
sabe cuáles serán las principales prioridades en caso de
una emergencia grave e inesperada?
¿Qué
es más importante durante una catástrofe regional: la situación
en el trabajo o en el hogar?
Resulta difícil
predecir el momento para activar un plan de emergencia. No obstante, el
personal tendrá una idea acerca de cómo tomar ese tipo de
decisiones en el marco de reuniones informales en las que se considere
una lista de posibles emergencias. Algunos ejemplos podrían incluir:
1, una filtración menor de agua; 2, un incendio en una estructura
adyacente a la institución; 3, un terremoto en una ciudad a 80
kms. de distancia que cause un daño menor al edificio y 4, una
tormenta con un pronóstico de vientos muy fuertes durante un fin
de semana festivo de 3 días.
Es importante crear
un sistema flexible con respecto al lugar en el que se reunirán
los líderes, ya sea durante o después de una emergencia.
Debería formularse un plan secundario con antelación; porque,
dependiendo de las circunstancias, es posible que el grupo tenga que dirigirse
a un lugar secundario o alternativo. Cada empleado que esté en
condiciones de formar parte del equipo de líderes para casos de
emergencia debería conocer los puntos de reunión principales
y secundarios. Este es otro ejemplo sobre la importancia de incluir a
todos los miembros de los equipos en el proceso de toma de decisiones.
Cuando su institución
formule su plan tiene que plantearse en qué momento de la fase
de respuesta ante una emergencia es aceptable desde el punto de
vista legal y ético- que se envíe personal a un edificio
o se le permita el ingreso a un edificio inestable. Cada entidad deberá
resolver dichos planteamientos legales individualmente. Es importante
tener por lo menos una idea de la postura del gobierno sobre casos como,
enviar personal a un edificio que no ha sido inspeccionado por un ingeniero
en estructuras y que puede estar inestable. El tema ético es uno
de los más importantes que puede surgir cuando la institución
se encuentre en una situación de gravedad. Sin embargo, añadir
este tipo de preguntas a una larga lista de criterios que se puedan mencionar
en las reuniones de planificación pertinentes, tiende a esclarecer
aún más la importancia de tomar decisiones de esta índole
durante una catástrofe de gran envergadura.
La gente a veces se
pregunta si existe la posibilidad de obtener subvenciones o asistencia
económica para proyectos de preparación ante emergencias.
Se supone a menudo que las probabilidades de que una entidad subvencione
tales proyectos son mínimas. Sin embargo, existen muchas fuentes
de dinero públicas y privadas y con frecuencia no se solicita las
contribuciones necesarias. En otras palabras, la persona que está
preparando la petición de subvenciones para una institución
debería investigar todas las posibilidades. Las empresas del lugar
constituyen otra fuente de posibles subsidios, especialmente cuando se
trata de compañías internacionales que cuentan con emplazamientos
importantes en la región. Mediante una buena presentación,
el tema de las catástrofes, especialmente cuando se refiere a las
entidades culturales, puede ser irresistible y podría sorprender
cuántos fondos están disponibles.
Entender cómo
se define un plan de emergencia, cuáles son sus componentes y saber
por qué es importante incluir a los representantes de todos los
departamentos en el comité que creará y pondrá en
práctica el plan
Un plan de emergencia
eficaz es simplemente una guía. Los cinco componentes de un plan
básico de emergencia son:
1. Un organigrama
del personal que indique el orden jerárquico.
2. Listas de verificación de tareas para cada puesto.
3. Un plan de comunicación para emergencias.
4. Una lista de materiales y equipamiento de emergencia y dónde
hallarlos.
5. Hojas de datos que son útiles cuando se utilizan materiales
y equipamiento.
Los primeros dos componentes
ayudan en la organización del personal. El tercero explica cómo
comunicarse con las personas indispensables para responder ante una emergencia.
El cuarto componente señala la ubicación de los materiales
y equipamiento que se necesitan y el quinto ofrece orientación
para la utilización de los materiales y equipamiento.
Organización
del personal: La parte más importante de un plan de emergencia
es entender la organización básica del personal. ¿Quién
hace qué cosa? ¿Conoce el personal a la persona que estaría
a cargo de una emergencia o catástrofe? ¿Qué pasa
si esa persona no está disponible? Estas preguntas se tienen que
formular con respecto a quién estará a cargo
de la emergencia en su totalidad y en cada sector importante de responsabilidad.
Los seres humanos se desempeñan mejor cuando tienen una idea de
lo que se espera de ellos. Por eso, aunque sólo sea un resumen
de instrucciones, éste les dará mayor confianza.
Listas de verificación
de tareas: Después de crear un organigrama para situaciones de
emergencia, deberían formularse listas de verificación para
cada jerarquía de responsabilidad. Si bien las primeras personas
que figuran en la lista, en cada campo de responsabilidad, probablemente
recuerden la mayor parte de las instrucciones, es menos probable que lo
recuerden los empleados que siguen en el orden de la lista. Sería
una solución que los miembros de cada orden jerárquico tuvieran
una serie de reuniones (sesiones de intercambio de ideas) en las que se
hablaran de las diversas situaciones hipotéticas que se podrían
ocurrir en cada tipo de emergencia. Tal vez sea necesario confeccionar
una lista de tareas como recordatorio para la persona responsable.
Comunicaciones de
emergencia: La comunicación es uno de los cinco componentes importantes
de un plan de emergencia. Es esencial que en una emergencia, el personal
de la plana mayor de la institución, sepa cómo ponerse en
contacto con los empleados que no se encuentran en el lugar de trabajo.
La institución debería establecer un método para
ubicar al personal crítico que no se encuentre en el lugar de trabajo
al producirse la emergencia para darle instrucciones acerca de lo que
se tiene que hacer. Sería útil contar con una hoja de números
telefónicos y mantenerla actualizada. Las comunicaciones en situaciones
de emergencia constituyen un elemento sencillo y eficaz para llevar a
cabo simulacros o ejercicios. Por ejemplo: la institución podría
designar a una persona que llame al personal o algunos empleados de cierto
departamento (s) por teléfono en la noche, después que se
hayan retirado a sus casas. A cada persona se le informaría que
se trata de un ejercicio de emergencia y se le preguntaría
si él o ella podrían regresar a la institución en
caso de que se tratara de una emergencia real. De ser así, ¿cuánto
tiempo tardarían en volver? Quizás sorprenda la cantidad
de mensajes de contestadores telefónicos, números equivocados
o llamadas sin respuesta que se obtenga. El resultado puede ser una lección
importante acerca de la necesidad de contar con información que
ayude a ponerse en contacto con los empleados en sus casas.
cuentan con gran parte
de los materiales y equipamiento que se necesitarían en una emergencia.
Materiales y equipamiento
de emergencia: La mayoría de los museos o entidades culturales
a, como rollos de plástico, ventiladores portátiles, linternas,
etc. El problema consiste en recordar qué tenemos y dónde
se encuentran. Es relativamente fácil (y no cuesta nada) preparar
un inventario de lo que se tiene, indicando dónde están
almacenados generalmente esos materiales. Si bien algunos materiales pueden
haber sido reubicados o usados, el personal estará más dispuesto
a mantener y almacenar los materiales en el lugar previsto para las necesidades
de una emergencia,.
Hojas de datos: Las
situaciones de emergencia tienden a sacar a la luz lo mejor y lo peor
de las personas, especialmente cuando un evento repentino e inesperado
causa un impacto considerable en su entorno, lo que puede afectar la memoria
de la persona, interfiriendo aún en las tareas más habituales.
Una forma de resolver esa situación es, crear una lista de aquellas
funciones o tareas que el personal de una institución tiene que
llevar a cabo durante una emergencia. La persona con más experiencia
en cada tarea debería entonces escribir instrucciones simples y
breves para su ejecución. Dichas instrucciones se guardarían
junto o cerca de los respectivos materiales, equipamiento, válvulas
de conexión, etc. Las copias de las instrucciones se colocarían
en los bolsos de emergencia de los respectivos líderes de los grupos
para una rápida asignación de tareas. La meta principal
es completar rápidamente las tareas de emergencia. Las hojas de
datos para tareas de emergencia pueden asegurar a los empleados que tendrán
éxito cuando se les pida que realicen una acción que podrían
haber olvidado cómo hacerla. Ante la duda, es mejor crear más
hojas de datos que menos; su confección no cuesta dinero y el esfuerzo
será valioso si se necesitaran en algún momento.
Los planes de emergencia
más eficaces son aquellos que los empleados sienten que les pertenecen.
Cuando los empleados ayudan en la creación de algo nuevo, quieren
que sea lo mejor posible. Es importante incluir a delegados del personal
que representen puntos de vista diferentes, ya que si sólo el personal
encargado de los visitantes y empleados escribiera el plan de emergencia,
el personal asignado a las colecciones podría pensar que se omitieron
los aspectos que les conciernen a ellos, etc. Cuando se habla de crear
un plan de emergencia la gente, a menudo se siente intimidada,
pues piensa que debe ser algo más complicado que lo que es en realidad.
No obstante, aunque el plan no se hubiera completado en su totalidad,
los componentes creados pueden ser un aporte para una respuesta eficaz
ante una emergencia.
El objetivo principal
de la institución debería ser la discusión sobre
cada uno de los cinco componentes, luego, la capacitación del personal
y por último, llevar a cabo simulacros de situaciones de emergencia
o ejercicios para poner a prueba el plan y averiguar si funciona como
se esperaba. De no ser así, se deberían efectuar los cambios
necesarios.
Reconocer la importancia
de llevar a cabo una evaluación de riesgos y un análisis
de vulnerabilidades antes de crear un plan de emergencia y estar en condiciones
de coordinar dicha investigación
Es muy importante
llevar a cabo evaluaciones de riesgos y análisis de vulnerabilidades
ya que proporcionarán suficiente información para detectar
posibles eventos naturales o causados por el hombre que puedan afectar
a la institución. El proceso de realizar una evaluación
de riesgos no es difícil; el aspecto más importante es,
qué se hace con la información, una vez que se han detectado
los riesgos.
Pregúntese:
El personal de la
plana mayor¿Comprende
cuales riesgos y vulnerabilidades están relacionados con situaciones
de emergencias o catástrofes para la entidad, el personal, los
visitantes y las colecciones?
Los riesgos en cuestión
¿se presentan únicamente en la institución o existen
vecinos que se enfrentan a muchos de los mismos riesgos? ¿Se pueden
reducir algunos riesgos? ¿Qué sucederá si algunos
de los riesgos son inevitables?
Si la institución
se encuentra en una zona propensa a catástrofes naturales como
terremotos, inundaciones, volcanes, etc. podría parecer que no
se puede hacer nada para reducir los riesgos. Sin embargo, no es cierto.
Se pueden tomar muchas medidas con anticipación para reducir el
riesgo que corre la vida humana y/o los bienes o bien, preparar la institución
para que responda rápida y eficazmente en caso de que suceda una
catástrofe de ese tipo. Las dependencias gubernamentales de la
zona a menudo cuentan con mucha información sobre riesgos,
especialmente en lo que se refiere a inundaciones anteriores y otras catástrofes
naturales. Internet es una buena herramienta para obtener información
sobre el tema.
Afrontar el desarrollo
de un plan de emergencia con miembros claves de la institución
Comenzar el proceso
de desarrollar un plan de emergencia es una decisión importante
que requiere aceptación por parte del personal de la plana mayor
y otras personas claves para la concreción de la tarea. El director
obviamente- debería estar muy compenetrado con el proceso
de planificación. No obstante, en la mayoría de los casos
el director debería delegar la función de supervisión
del proceso a un empleado con la suficiente jerarquía para que
tenga autoridad y las acciones se realicen; pero que no ocupe un puesto
jerárquico tal que no pueda dedicar al proceso la planificación
de emergencias el tiempo necesario, por tener demasiadas responsabilidades
importantes. Quizás otras instituciones en la región ya
hayan pasado por este proceso. De ser así, su experiencia puede
aportar varias lecciones. La búsqueda no debería quedar
limitada sólo a entidades culturales ya que los conceptos y las
prácticas son muy similares para la mayoría de las empresas.
Si existieran varias entidades más, valdría la pena tratar
de que los representantes de cada una se reunieran con frecuencia para
tomar un café y seguir exigiéndose mutuamente, comparando
ideas y soluciones continuamente.
Es importante destacar
que las autoridades en el rubro de catástrofes, ya sean públicas
o privadas, están sumamente ocupadas y que es poco probable que
ellos provoquen un acercamiento hacia las entidades culturales. Por lo
tanto, es esencial que las instituciones culturales tomen medidas preventivas
y busquen a las personas que pueden ayudar ¡Las necesitamos
más a ellas que viceversa! Los líderes tienen que convertirse
en personas que aboguen por la planificación para emergencias si
quieren atraer la atención y recibir asistencia adicional en este
campo. Por ejemplo, suponiendo que ningún empleado de la institución
conozca personal del departamento de bomberos, la Cruz Roja o de alguna
de las oficinas de la zona o región que responden a catástrofes,
es importante encontrar a alguien que tenga un contacto y promover esa
relación.
Es probable que a
muchas entidades públicas se les exija contar con algún
plan de emergencia. Sin embargo, esos planes a menudo se formulan sólo
para guardar las apariencias. Por lo tanto, quizás valga la pena
un acercamiento al sector privado para ver qué tipos de organismos
o asociaciones comerciales se encuentran al alcance. Sugiérale
a los participantes que asistan a alguna de las juntas más importantes
y hagan preguntas sobre planes para catástrofes - esto puede tener
como resultado que se obtengan buenos contactos.
En algún momento
quizás se solicite a su institución que comparta su plan
con otros museos y entidades culturales. Se podría refutar, sin
lugar a dudas, que el plan debe ser privado dado que puede incluir información
confidencial. Sin embargo, eliminándose los datos confidenciales
por ejemplo, números de teléfono privados, ubicación
de los servicios críticos y las válvulas de conexión,
etc.- puede ganarse mucho si se comparten los planes (y recursos) con
colegas de la zona. Un intercambio de información sobre este tema
puede desatar un efecto de alud muy positivo. De la evaluación
de riesgos y del análisis de vulnerabilidades de la institución
surgirán muchas soluciones. Al compartir el plan con otros colegas,
se podrán comparar las maneras en que cada entidad evaluó
sus riesgos y los pasos que está dando para mitigar posibles lesiones
o daños.
Cuando una entidad
se plantee quién debería participar en la creación
del plan, quizás surja la pregunta si debieran ser los empleados
con más experiencia o los más entusiastas. Esta es una buena
pregunta y la respuesta puede variar según la institución.
Lo ideal sería que las personas con mayor experiencia estuvieran
a cargo del proceso. Sin embargo, a veces ese personal se ha vuelto cínico
y preferiría no realizar ningún cambio importante acerca
de cómo se hacen las cosas. Por lo tanto, es importante considerar
la motivación y el entusiasmo, además de la experiencia.
La terminología
es un aspecto muy importante del proceso de planificación. Es esencial
que los empleados que participen en dicho proceso comprendan los términos
que usan los profesionales en el campo de la planificación para
emergencias. Las cuatro fases de la planificación para emergencias
son: prevención, preparación, respuesta y recuperación.
La gente a menudo confunde estas cuatro fases, por lo que es muy importante
que todos los participantes del proceso conozcan las diferencias.
volver
Guía y Nota Técnica para sesion 2:
Programa
de Estudios: Desarrollo de un Plan de Emergencia. Guía de Enseñanza
Segunda sesión Organización del Personal Durante
una Emergencia
Instructor principal: Wilbur Faulk
Otro/a(s)
instructor/a(s):
Descripción
de la sesión: Esta sesión ofrecerá a los participantes
un panorama general acerca de la importancia de un organigrama para emergencias,
herramienta que pone en evidencia quién estará a cargo de
la respuesta ante una emergencia y quién será responsable
por cada jerarquía principal de responsabilidad (es decir, los
equipos de respuesta). La sesión también hará énfasis
en la necesidad de crear un orden de dependencia para cada jerarquía
de responsabilidad. Estos conceptos son clave para manejar una situación
de emergencia.
Objetivos
del aprendizaje:
Como
resultado de esta sesión los participantes deberían:
* Reconocer
y explicar la importancia de tener un organigrama para las emergencias.
* Entender el contenido y el proceso de crear listas de verificación,
incluyendo en el organigrama las que corresponden a cada equipo.
Sugerencias
para trabajos previos:
Antes
de asistir al taller, los participantes deben realizar algunas de las
actividades que se indican a continuación:
1. Leer
los capítulos correspondientes que se indican en la bibliografía
de consulta.
2. Reflexionar acerca del tipo de responsabilidades y tareas que se puedan
requerir durante situaciones de emergencia en su institución y
qué ejecutivos/empleados podrían llevarlas a cabo.
3. Considerar las dificultades de organización que pueden surgir
durante diversas emergencias en sus instituciones.
Sugerencias
para trabajos posteriores:
Después
de haber finalizado el taller, considere solicitar a los participantes
que:
1. Trabajen
con colegas para completar el organigrama para las emergencias para cada
jerarquía principal de responsabilidad que se comenzó a
preparar durante la etapa de trabajos posteriores a la primera
sesión. El organigrama debería incluir el orden jerárquico.
2. Los jefes de los equipos del organigrama, asignen a cada
equipo el rol de formular las responsabilidades y tareas que dicho equipo
quizás tenga que asumir durante una emergencia.
3. Formulen listas de verificación para situaciones
de emergencia en cada equipo incluido en el organigrama.
Material
a ser entregado:
* Ejemplos
de Organigramas para organizaciones de diversos tamaños
* Ejemplos de listas de verificación para emergencias de diversos
campos de responsabilidad
Bibliografía
de consulta
Building
an Emergency Plan, A Guide for Museums and Other Cultural Institutions,
Autora: Valerie Dorge y Sharon L. Jones; capítulos 3, 6-9
Museum
Security and Protection, A Handbook for Cultural Institutions, Autor:
ICOM y el International Committee on Museum Security; capítulo
12
Metodología: El tema de esta sesión se puede cubrir a través de:
* Presentación
* Debate en grupos
* Material a ser entregado
* Diapositivas
PREGUNTAS
QUE SE PUEDEN PLANTEAR DURANTE LA SESIÓN:
¿Puede
sugerirnos algunas tareas que sean apropiadas para voluntarios?
¿Qué
son las listas de verificación y por qué se
necesitan?
¿Qué
tipo de tareas deberían incluirse en las listas de verificación?
EJERCICIOS
PRÁCTICOS:
1) Los
participantes deben esbozar un organigrama hipotético.
2) Dividir a los participantes en grupos y solicitar a cada uno de ellos
la preparación de una lista de verificación genérica
adecuada a cada institución.
Organización
del Personal durante una Emergencia
Nota Técnica
Autor: Wilbur Faulk
Organigrama
para emergencias
La mayoría
de las catástrofes se producen sin aviso previo y un aspecto crucial
de un organigrama para emergencias es la denominación de la persona
que se responsabilizará por las decisiones importantes, especialmente
si el director está ausente. Es un punto intelectual y emotivo
a la vez. La mayoría de las personas se desempeñan mejor
cuando saben quién se hará cargo de una situación.
En un museo, por ejemplo, el director es la persona más obvia para
asumir el mando en una emergencia; sin embargo, si no está presente
cuando ésta se produce, el personal puede volverse ansioso e inseguro
si les parece que no hay otra persona a cargo. Otra variante de esta situación
se presenta cuando más de una persona decide hacerse cargo de la
emergencia.
Muchos
de nosotros hemos visto ejemplos de ambas situaciones en nuestras vidas
cotidianas; por ejemplo, cuando el supervisor está ausente pero
no se ha nombrado a nadie para que asuma el mando. Este tipo de situaciones
puede volverse mucho más difícil durante una emergencia.
La manera más eficaz de manejar una emergencia es que la organización
tome estas decisiones difíciles en una oficina, durante una reunión
de planificación, en lugar de hacerlo en el momento que ocurre
una emergencia.
El proceso
de decidir quién estará a cargo puede ser complicado y político.
Hay que tomar en cuenta muchísimos elementos. Por ejemplo, ante
la ausencia del director, ¿es mejor que la persona que asuma el
mando sea alguien con o sin responsabilidad por las colecciones? Si se
nombra al jefe del departamento de colecciones para que quede a cargo,
¿quién será responsable por las colecciones mientras
esa persona está supervisando la tarea de respuesta general ante
la emergencia? Se debe tener presente que cada persona sólo puede
llevar a cabo una tarea a la vez. Por lo tanto, por ejemplo, la primera
persona en el orden jerárquico del departamento de colecciones
también puede ser la segunda persona alternativa para asumir el
control de toda la emergencia, pero no la primera en el orden jerárquico
para esa responsabilidad.
Una vez
que se haya decidido quién estará a cargo, los componentes
de la respuesta ante la emergencia y se formule un orden jerárquico,
esta información debería presentarse en un organigrama para
emergencias y distribuirse al personal.
Asignarle
un orden de prioridad a las tareas
Una situación
que puede surgir durante una emergencia es que el jefe de un equipo necesite
personas que le asistan con una tarea mientras que el jefe de otro equipo
siente que también necesita ayuda en la misma o mayor medida. Se
debería considerar esta situación hipotética, pero,
dependiendo de las circunstancias, tal vez no exista una respuesta clara
hasta que se produzca la catástrofe. No obstante, una regla fundamental
es que la persona que esté a cargo de la emergencia debería
tomar la decisión en este tipo de situaciones.
Incluir
a voluntarios
Muchas
entidades culturales tienen que valerse de voluntarios en forma cotidiana,
pero no se toman el tiempo de capacitarlos o sensibilizarlos con respecto
a las medidas que podrían ser necesarias durante una emergencia
o cómo podrían ayudar.. Los voluntarios tienen un compromiso
muy grande con la institución que están dispuestos a donar
su tiempo; pero si la institución los excluye del proceso de planificación
para emergencias, pueden disgustarse o perder su sentido de compromiso
porque parecería que no se les tiene confianza. En el organigrama
se debería incluir la responsabilidad de organizar a los voluntarios
de la institución en una emergencia.
Notificación
a la familia de un empleado lesionado
La mayoría
de nosotros preferiríamos evitar pensar o hablar de la posibilidad
de que algún funcionario o colegas puedan sufrir lesiones graves
o morir en una emergencia o catástrofe. Sin embargo, una situación
ya mala puede empeorar si esto sucede y la institución no se había
planteado una respuesta. Si no se dan los pasos correctos, se puede afectar
la moral y disposición de los funcionarios y otras personas en
la comunidad. Afortunadamente, muy raras veces se producen muertes o lesiones
graves; pero suelen ocurrir; y la institución estará mejor
preparada para lo inimaginable si ha incluido la responsabilidad
para responder a un incidente de ese tipo y las medidas que se deberán
tomar.
Materiales
de emergencia
En muchas
instituciones existe una persona o un pequeño grupo de personas
responsables por mantener materiales básicos, como por ejemplo
papel higiénico, bolsas de plástico y comida. Si ninguna
de estas personas está presente cuando se produce una emergencia,
otros funcionarios tal vez no puedan encontrar algunos de esos materiales
tan necesarios. Por lo tanto, en el organigrama debería incluirse
la responsabilidad por la administración de los materiales de emergencia,
delegándola probablemente al equipo administrativo. Si bien puede
parecer una responsabilidad bastante menor, incluirla en el organigrama
comunica que aquellas personas que se designaron para estar a cargo de
los materiales se valoran de la misma manera que el resto del personal.
Esto puede tener la ventaja indirecta, pero muy positiva de unir al personal
el mensaje es -estamos todos juntos en esto.
Listas
de verificación de tareas
Una vez
completado el organigrama para emergencias, es útil enumerar las
acciones que se espera sean llevadas a cabo en cada puesto que se ha incluido.
Ayudará a las personas que se designaron en los respectivos puestos
a recordar tareas que quizás tengan que hacer durante e inmediatamente
después de una emergencia o catástrofe graves. Estas son
las así llamadas listas de verificación. El
jefe de cada equipo debería ser el responsable de crear la lista
de verificación de tareas y de incluir en este proceso a sus colegas
que siguen en el orden jerárquico. Cada equipo puede obtener ideas
de las listas de verificación de otros equipos.
Es una
buena idea incluir en la lista de cada equipo todas las tareas que podrían
requerírsele a sus miembros. Por ejemplo, el equipo de colecciones
tendría una lista de las tareas que se refieren específicamente
al cuidado de las colecciones durante una emergencia. Sería raro
que el equipo tuviera que ejecutar todas las tareas de la lista; no obstante,
teniendo una lista tan exhaustiva, la persona que está a cargo
de este campo de responsabilidad puede decidir rápidamente cuáles
tareas son necesarias para cada emergencia en particular.
A veces
el jefe de un equipo en particular tiene mucha experiencia en la institución
y quizás quiera valerse de ese conocimiento para tener un control
sobre los colegas. O tal vez, la persona sienta que no son necesarios
la lista de verificación y un orden jerárquico porque él
o ella están en condiciones de manejar la situación. No
obstante, la institución tiene que estar en condiciones de responder
ante una emergencia sin importar si esa persona con experiencia se encuentra
presente o no. El proceso de planificación de emergencias puede
crear una oportunidad para que los funcionarios comiencen a trabajar juntos
en una forma que antes no era posible. Una manera de integrar a las personas
en el proceso de planificación es que el personal con menos experiencia
en el orden jerárquico empiece a crear una lista de posibles tareas
y que luego se les pida a las personas con más experiencia que
revisen la misma y la completen.
Ayuda
en una emergencia
Cuando
se formule un organigrama y se delimiten responsabilidades y acciones,
hay varios aspectos que se deben tomar en cuenta con respecto al trazado
del orden jerárquico. Dichos aspectos incluyen:
Dependiendo
del tipo de emergencia, algunos funcionarios tal vez no puedan concurrir
al lugar de trabajo, aun si quisieran. Esto podría significar que
los que acudan quizás sean los que se encuentran en el lugar de
trabajo o viven más cerca de la institución.
A veces
las situaciones de emergencia cambian o el estado psicológico o
emocional de los funcionarios puede evolucionar durante la situación
a tal punto que quizás no puedan llevar a cabo las acciones asignadas
en su campo de responsabilidad.
Si una
persona que estuvo trabajando en una situación de emergencia decide
que necesita irse a su casa, se recomienda que se le permita hacerlo.
El adoptar estas normas y comunicárselas al personal antes de que
se produzca una situación de emergencia, puede tener un impacto
muy positivo en la moral de los empleados.
Debería
pensarse en acciones que personas sin capacitación podrían
hacer. Durante la emergencia alguien debería tener la responsabilidad
de mantener informadas y -de ser posible- ocupadas a aquellas personas
a las que no se le asignó ninguna tarea.
volver
*
Guía y Nota Técnica para sesion 3:
Programa
de Estudios:
Desarrollo de un Plan de Emergencia. Guía de Enseñanza Tercera
sesión Comunicaciones de Emergencia y Problemas Logísticos
Instructor principal:
Wilbur Faulk
Otro/a(s) instructor/a(s):
Descripción
de la sesión:
Esta sesión
incluirá los principios básicos que están relacionados
con tres aspectos de una respuesta ante una emergencia:
1) el papel de la
comunicación;
2) materiales y equipamiento
que puedan necesitarse y cómo ponerlos a disposición rápidamente
y
3) hojas de
datos relacionadas con los elementos importantes de un plan de emergencia,
especialmente aquéllas que se refieran a desconectar servicios
públicos críticos. Después de finalizar las tareas
posteriores al taller, enumeradas en esta sesión y en las sesiones
previas, el plan institucional escrito por los participantes debería
estar completo.
Objetivos del aprendizaje:
Como resultado de
esta sesión los participantes deberían estar en condiciones
de:
* Entender la importancia
de la comunicación durante una emergencia, las formas de comunicación
y la manera de organizar al personal para que se comunique rápida
y eficazmente durante una emergencia.
* Ayudar para que su institución se comunique con otras organizaciones
que participarán en la respuesta ante una emergencia.
* Confeccionar listas de materiales y equipamiento que se pueden ser necesarios
en una emergencia.
* Crear hojas de datos que ayuden a los empleados de la institución
a llevar a cabo eficientemente las tareas asignadas durante una emergencia
que pueden ser ocasionales, por ejemplo, la desconexión de los
servicios públicos críticos de la institución.
Sugerencias para
trabajos previos:
Antes de asistir
al taller, los participantes deben realizar algunas de las actividades
que se indican a continuación:
1. Leer los capítulos
correspondientes indicados en la bibliografía de consulta (véase
más adelante).
2. Compilar información sobre instituciones locales, regionales
y nacionales que puedan participar en una respuesta ante una catástrofe.
3. Traer información de al menos una llave de cierre de un servicio
público de su institución. ¿Cómo se desconecta
ese equipo? ¿Quién sabe cómo desconectarlo? ¿Dónde
se encuentra la llave de cierre? Los empleados ¿conocen dónde
se encuentra la llave de cierre?
4. Prepararse para hablar de los tipos de materiales y equipamiento que
pueden necesitarse durante diversas emergencias en su institución.
¿Los materiales necesarios están a mano? y ¿están
guardados donde se los pueda encontrar fácilmente?
Sugerencias para
trabajos posteriores:
Después de
haber finalizado el taller, considere solicitar a los participantes que:
1. Trabajen con los
colegas en sus instituciones y determinen la persona que se comunicaría
con los medios en una emergencia e infórmenle acerca de los puntos
que incluye el taller.
2. Comiencen a contactarse con las autoridades zonales o regionales que
tengan la responsabilidad de acudir a una catástrofe en el sector
público.
3. Organicen la confección de una lista de materiales y equipamiento
de emergencia que se encuentran disponibles en la institución.
4. Preparen un borrador de una hoja de datos para un servicio
público importante, a lo menos.
Material a ser
entregado:
* Ejemplo de listas
de números telefónicos que se utilizarían en una
emergencia
* Ejemplos de hojas de datos
* Ejemplo de Organigramas para Comunicaciones y Logística
* Ejemplo del contenido de bolsos de emergencia
* Ejemplo del contenido de carritos de emergencia
* Ejemplo de tarjeta con números de teléfono particulares,
etc. para usarlos en una emergencia
Bibliografía
de consulta
Building an Emergency
Plan, A Guide for Museums and Other Cultural Institutions, Autora: Valerie
Dorge y Sharon L. Jones; capítulos 2, 3, 6, 7, 9.
Museum Security and
Protection, A Handbook for Cultural Institutions, Autor: ICOM y el International
Committee on Museum Security; capítulo 12
Metodología:
El tema de esta sesión
se puede cubrir a través de:
* Presentación
* Debate en grupos
* Material a ser entregado
* Diapositivas
* Videocasete: un breve segmento de un simulacro de emergencia que se
llevó a cabo en el Museo Getty.
ALGUNAS PREGUNTAS
QUE SE PUEDEN PLANTEAR DURANTE LA SESIÓN:
¿Qué
tan difícil sería para su institución ubicarlo a
Ud. en este momento, mientras está asistiendo a este curso? ¿Con
cuántas personas tendría que ponerse en contacto su coordinador
de emergencias, antes de comunicarse con Ud.? (por .ej. su supervisor,
secretaria, otros colegas).
¿Qué es una hoja de datos? ¿Qué
tipo de temas debería incluir una hoja de datos? ¿Quién
debería escribir la hoja de datos?
EJERCICIOS:
Manejo de los medios
durante una emergencia
Puede realizar un
ejercicio improvisado con sus participantes pidiéndole a uno de
ellos que haga el papel de un periodista agresivo que busca obtener información
acerca de un incendio que todavía está afectando a un museo.
Otro participante debería hacer el papel de una persona que enlaza
la institución con los medios. Este ejercicio se puede improvisar
o se pueden preparar situaciones breves para cada persona.
La situación para el/la periodista debería sugerirle
formular preguntas sobre información errónea o rumores.
Este ejercicio debería
durar aproximadamente 10 minutos. Posteriormente los participantes pueden
expresar sus opiniones acerca de cómo se manejó el ¿interrogatorio
intruso? La persona de enlace del museo ¿estaba preparada o desprevenida?
¿Se brindó suficiente información? ¿Fue el
tipo de información correcta? ¿Qué harían
ellos si ocuparan el lugar de persona de enlace del museo?
Pregunte si alguno
de los participantes ha tenido experiencia trabajando con los medios en
circunstancias de emergencia y qué sugerencias quisieran aportar.
Confección
de hojas de datos
Pídale a los
participantes que trabajen en grupos pequeños y formulen hojas
de datos que se refieran a: desconexión de servicios públicos,
primeros pasos a dar con respecto a las colecciones u otras tareas críticas.
Comunicaciones
de Emergencia y Problemas Logísticos
Nota Técnica
Autor: Wilbur Faulk
Entender el valor
de la comunicación durante una emergencia, las formas de comunicación
y cómo organizar al personal para que se comunique rápida
y eficazmente en una situación de emergencia
Emergencias después
del horario de trabajo
Las emergencias a
menudo se producen cuando la institución está cerrada. Si
surgiera una emergencia considerable y repentina cuando el personal está
en casa, ¿la institución cuenta con un sistema para pedir
a los funcionarios que regresen al trabajo para participar en la respuesta?
¿Qué sucede durante los fines de semana y los festivos?
¿Qué pasa cuando todo el personal de la plana mayor se encuentra
ausente al mismo tiempo?
Un paso importante
en la preparación para este tipo de situación es compilar
una lista de datos personales del personal y revisar frecuentemente que
la información, que podría incluir números de teléfono,
celulares y localizadores, esté actualizada. Una manera sencilla
de proporcionar a las personas los datos para ponerse en contacto con
los demás en caso de una emergencia, es una pequeña tarjeta
con los números de teléfono de la institución, personal
jerárquico y cualquier otro contacto que sea útil. Obviamente,
la tarjeta tendría que actualizarse con regularidad.
Cada institución
tiene que decidir qué espera de su personal durante una emergencia
o catástrofe. También es importante que entiendan que si
se produce una emergencia en el recinto y se encuentran en casa, es posible
que se les pida que acudan para ayudar. Algunas entidades utilizan un
sistema de rotación de una persona que está disponible
previo llamado telefónico para los departamentos críticos.
Se espera que dicha persona esté disponible en caso de una emergencia.
Algunas instituciones quizás no necesiten un sistema de ese tipo,
pero es importante que el todo el personal de la plana mayor no salga
de viaje al mismo tiempo sin saber que los demás están ausentes
y sin haber nombrado un subrogante para que tome las decisiones durante
una emergencia.
Emergencias durante
horarios de trabajo
Cuando se produce
una emergencia a gran escala es posible que el personal esté disperso
en un área grande, tal vez en una oficina, galería, lugar
de depósito en el sótano o en un sector adyacente. ¿Cómo
se comunicarán entre ellos durante la emergencia?
Con una preparación
adecuada fijando puntos de reunión primarios y secundarios-,
tal vez no importe dónde está el personal en el momento
en que se produce una emergencia repentina ya que sabrán dónde
encontrarse. Las personas responsables de los diversos grupos según
el organigrama pueden encontrarse mutuamente con rapidez y preparar un
plan preliminar de respuesta ante la emergencia. En los primeros minutos
después de una catástrofe grave y repentina por lo general
hay mucha confusión y dependiendo de la índole de la emergencia,
el personal y el público tal vez queden desorientados. En este
caso es aún más importante que alguien se haga cargo
y comience a comunicarse con la gente reunida en los lugares designados.
Esto suena sencillo, pero puede restaurar la calma y el orden rápidamente.
Métodos
de comunicación
Si en el momento en
que se produce la emergencia hay suficiente personal en la institución
que no tenga otras responsabilidades, se las podría agrupar como
reserva de personal. Ese grupo podría desempeñarse
como mensajeros y ayudar a transmitir instrucciones o información
de un lugar a otro. Si los funcionarios portaran teléfonos celulares,
el personal crítico en lugares estratégicos podría
utilizarlos provisionalmente para comunicarse mutuamente. (La institución
quizás tenga que establecer reglas sobre el reembolso de costos
cuando se utilizaran teléfonos celulares particulares en una situación
de emergencia). Los megáfonos y las radios portátiles (walkie-talkies)
son herramientas de comunicación útiles, pero el personal
tendrá que recibir una capacitación continua y regular sobre
su uso.
Trabajar con los
medios de comunicación
Una medida inteligente
en la preparación ante una emergencia es la de establecer una buena
relación con los diversos representantes de los medios de comunicación.
Además de resultados directos, puede tener efectos indirectos muy
positivos. Cuando la institución toma la iniciativa de informar
a la prensa acerca de los pasos que se están dando para prepararla
para situaciones de emergencia, ocurren dos cosas: una, aumenta la confianza
que existe entre Uds. y los medios; dos, cuando se escriba un artículo
sobre las actividades de la institución, aumentan las posibilidades
de que alguien en la comunidad quizás ofrezca recursos económicos
para ayudarles en sus actividades.
En una situación
de emergencia o catástrofe los medios pueden ser insistentes y
a menudo no se conformarán con una respuesta negativa si se trata
de evitar que obtengan información. Es difícil entender
cuán adversa puede ser una situación de este tipo a menos
que les hubiera sucedido anteriormente. Dependiendo del plano de la institución,
una sugerencia para controlar a los medios, es restringirlos a un lugar
específico. Así se evita que los periodistas descubran problemas
antes de que se. haya tenido la oportunidad de controlarlos y le permite
al vocero antes nominado que se dirija a ellos considerándolos
un grupo en lugar de tener que reiterar las informaciones
Comunicación
con otras organizaciones cuando se responde a una emergencia
¿Alguien se
ha comunicado con las autoridades regionales y nacionales en el rubro
catástrofes para determinar si su institución figura en
la lista de prioridades en cuanto a una respuesta de emergencia? O ¿se
han considerado actividades recíprocas de respuesta ante emergencias
con otras entidades culturales?
Los entes nacionales
y regionales de respuesta ante catástrofes, los departamentos de
policía y bomberos deberían poder informarles cuál
es el lugar que su institución ocupa en el marco general de respuesta
ante emergencias. A menudo se utilizan escuelas y otros lugares públicos
de reunión para alojar a personas lesionadas o sin hogar durante
una emergencia. Podría valer la pena pensar en pedir que se añada
la institución a una lista de ese tipo. Si bien podría representar
un trabajo adicional, mejoraría la probabilidad de que durante
una emergencia se contara con gente en la institución que responda
a una emergencia. En el caso de una catástrofe en la zona o región,
también significaría que se contaría con muchos recursos
en el recinto
El personal de la
institución ¿conoce algún lugar externo para trasladar
las colecciones, ya sea parcial o totalmente, en caso de que una emergencia
hiciera necesaria tal medida?
Si la institución
se ve afectada por un incendio o una inundación grave, etc., el
traslado de una gran cantidad de objetos a un lugar separado puede presentar
muchas dificultades. Este tema se presta en forma excelente para conformar
vínculos con una o más entidades culturales de la zona.
En caso de que alguna de las entidades necesite trasladar objetos a la
otra institución o a otro lugar durante una emergencia, podría
llegarse a un acuerdo mutuo .para realizarlo con un mínimo de confusión.
Confección
de listas de materiales y equipamiento que pueden ser necesarios en una
emergencia
La mayoría
de las entidades culturales no se dan cuenta de que gran parte de los
materiales y equipamiento que se utilizan diariamente también pueden
servir como materiales de emergencia. Pero durante una emergencia es importante
saber qué materiales se encuentran a mano y cómo encontrarlos.
Esto se puede lograr confeccionando simplemente una lista de los materiales
que habitualmente se tienen a mano y el lugar donde se guardan generalmente.
Cuando se haga, es importante mencionar si alguno de los equipos necesita
baterías o recargarse. De ser así, ¿se guardan baterías
adicionales en el museo? Si entre el equipamiento de emergencia se encontrara
una linterna u otro dispositivo, ¿se cambian las pilas con regularidad
o solamente cuando hayan dejado de funcionar?
Bolso para emergencias
La organización
de una respuesta a largo plazo implica un cierto esfuerzo, sin importar
si la emergencia se produce durante el horario de trabajo o en la noche,
cuando los empleados se encuentran en sus casas. Toda medida que se pueda
tomar con anticipación para estar preparados aumentará las
probabilidades de que la respuesta sea rápida y eficaz. Una de
esas medidas consiste en preparar un bolso para emergencias
para los jefes de cada equipo de respuesta ante emergencias. Por ejemplo,
el equipo de colecciones podría contar con un bolso pequeño
que tuviera muchas cosas que el jefe del equipo podría necesitar
rápidamente cuando acuda a una emergencia. Los objetos en el bolso
podrían incluir lápices, bolígrafos, anotadores,
una cámara desechable, copias de las hojas de dato pertinentes,
la lista de verificación de la responsabilidad del equipo
de colecciones, guantes de trabajo, un casco, una mascarilla de
protección contra el polvo, linterna, una botella de agua potable
pequeña, algunas barritas de dulce u otros alimentos de larga duración
como así también cualquier cosa más que el equipo
considere importante. Si cada equipo cuenta con un bolso para emergencias
y lo guarda en un lugar práctico, la persona que se nombró
como jefe del equipo puede hacer uso del bolso respectivo y comenzar a
manejar la emergencia con muy poca demora.
Confección
de hojas de datos para tareas especiales que se requieren en una emergencia
Durante una emergencia
es muy útil contar con hojas de datos que ayudarían al personal
de la institución a ejecutar eficientemente aquellas tareas que
raras veces se llevan a cabo, tales como desconectar los servicios públicos
que son críticos para la institución. Estas hojas de dato
son simplemente instrucciones básicas sobre cómo conectar
y desconectar los servicios públicos o cómo manejar cierto
equipamiento. Si bien la mayoría del equipamiento viene con instrucciones
para el usuario, estas directrices en forma escrita a menudo son
difíciles de seguir. Las hojas de datos se pueden confeccionar
para cualquier tarea que sea necesario llevar a cabo durante una emergencia
y son especialmente valiosas para aquellas labores que se emprenden de
vez en cuando o que generalmente realizan uno o dos funcionarios. (Aunque
no queramos pensarlo, suele suceder que las personas capacitadas o con
experiencia en ciertas tareas tal vez no estén disponibles cuando
suceda la emergencia).
A la persona que habitualmente
maneja cierto equipamiento o maquinaria le resultará bastante fácil
escribir instrucciones de manejo que otras personas puedan seguir sin
dificultad. Ejemplos: desconectar servicios públicos como la electricidad
y el agua, usar generadores portátiles, cámaras o rollos
de plástico durante emergencias, esterilizar agua contaminada,
trasladar colecciones durante una emergencia, dispensar cuidados a personas
lesionadas, usar herramientas y equipamiento, etc. Sería ideal
que el funcionario con más conocimientos y experiencia en la actividad
confeccione la hoja de datos. Podría ser muy práctica la
inclusión de fotografías.
Una vez que se haya
preparado un borrador de la hoja de datos, sería útil pedirles
a algunas personas que no participaron en su confección que traten
de realizar la tarea utilizando la hoja. Pídanles que manejen el
equipamiento o que desconecten cierto servicio público, etc. ateniéndose
a la hoja de datos. Si a alguien le resultara difícil realizarlo
en un simulacro, sin lugar a dudas le será más difícil
bajo las circunstancias estresantes de una emergencia. Poner a prueba
las hojas de datos con el personal, permitirá efectuar los cambios
necesarios antes de que se produzca una emergencia.